Cuando se instala fibra óptica, uno de los errores más fáciles de cometer es pensar que, mientras el cable no se rompa, todo está bien.
No siempre es así.
Una curvatura demasiado cerrada puede afectar a la transmisión de luz incluso cuando exteriormente el cable parece estar perfectamente. El resultado puede ser un aumento de la pérdida óptica, problemas que aparecen de forma intermitente o una instalación que funciona correctamente durante un tiempo y empieza a dar problemas después.
Por eso, el radio mínimo de curvatura es un dato que conviene tener en cuenta desde el momento de instalar el cable.
¿Qué ocurre cuando doblamos demasiado una fibra?
La luz que circula por una fibra óptica está guiada por el núcleo. Cuando la fibra se curva demasiado, parte de esa luz puede dejar de mantenerse correctamente dentro de la fibra.
Esto se conoce como macrocurvatura y puede provocar un aumento de la atenuación.
Lo importante es que no hace falta llegar a romper la fibra.
Una curva excesivamente cerrada puede aumentar las pérdidas aunque la cubierta exterior del cable no presente ningún daño visible. Corning señala precisamente el aumento de atenuación por macrocurvatura como una de las consecuencias de no respetar los radios mínimos, junto con posibles daños a largo plazo.
El radio mínimo depende del cable
Aquí es donde conviene tener cuidado con una cifra que se suele simplificar demasiado.
No existe un único radio mínimo válido para todos los cables de fibra óptica.
Depende de la construcción del cable, del número de fibras, de su diámetro, de si está sometido a tensión y del tipo de fibra utilizada.
Por ejemplo, las especificaciones de distintos cables de CommScope muestran radios mínimos muy diferentes. Un cable de distribución de 3,76 mm puede especificar 56 mm con tensión y 38 mm sin tensión, mientras que otro cable de 14,69 mm puede necesitar 220 mm durante la instalación y 147 mm una vez instalado.
Por eso, el dato que manda siempre es el especificado por el fabricante del cable.
Radio de curvatura durante la instalación y una vez instalado
Además, normalmente encontramos dos valores:
Radio mínimo con carga: cuando el cable está sometido a tensión durante el tendido.
Radio mínimo sin carga: cuando el cable ya está instalado y no soporta esa tensión de instalación.
No son necesariamente iguales.
Por ejemplo, en algunos cables de distribución de fibra los fabricantes especifican un radio mayor durante el tendido que una vez instalado. CommScope explica esta diferencia en sus manuales de instalación y advierte de que superar el radio mínimo puede deformar el cable y provocar una atenuación elevada.
Esto es especialmente importante en curvas, entradas a cajas, bandejas y pasos por armarios.
El problema muchas veces aparece en los puntos pequeños
Una tirada larga y perfectamente instalada puede tener un problema simplemente por una curva demasiado cerrada en uno de sus extremos.
Algunos puntos donde merece la pena prestar especial atención son:
- entrada del cable en una caja de empalme;
- paso por una bandeja;
- entrada en un ODF;
- salida de un armario;
- interior de una CTO;
- alrededor de una cruzeta o soporte;
- paso por tubos y canalizaciones;
- zona próxima al conector.
Son lugares donde es fácil intentar ganar unos centímetros haciendo una curva más cerrada de la que permite el cable.
Las reservas también tienen importancia
Las reservas de fibra no deberían hacerse formando círculos excesivamente pequeños simplemente para que ocupen menos espacio.
Una reserva bien organizada debe mantener el radio mínimo recomendado y evitar cruces, pellizcos o puntos donde el cable quede sometido a presión.
Esto es especialmente importante cuando posteriormente habrá que abrir una caja o manipular la reserva.
Una instalación puede quedar perfectamente ordenada visualmente y, sin embargo, estar forzando el cable si las curvas son demasiado cerradas.
¿Y qué pasa con las fibras G.657?
Aquí aparece una diferencia importante en determinadas instalaciones, especialmente en FTTH.
Las fibras G.657 están diseñadas para ofrecer una mayor resistencia a las pérdidas producidas por curvaturas que las fibras convencionales. Esto permite utilizar cables con radios de curvatura más reducidos en determinadas aplicaciones.
Pero que una fibra sea G.657 no significa que podamos doblarla sin límite.
El cable completo sigue teniendo unas especificaciones mecánicas determinadas y hay que respetarlas.
Por ejemplo, existen cables de acometida con fibras G.657.A2/B2 que especifican radios mínimos diferentes según estén bajo carga o sin ella.
Una curvatura excesiva puede pasar desapercibida
Este es probablemente el punto más importante.
Si un cable se rompe, normalmente sabemos dónde está el problema.
Con una curvatura excesiva puede ser diferente.
La red puede seguir funcionando, pero con una pérdida superior a la esperada. En un enlace con suficiente margen quizá ni siquiera se note inicialmente.
El problema aparece cuando se acumulan varias pequeñas pérdidas: conectores, empalmes, splitters, conectividad y, además, una o varias curvas demasiado cerradas.
Por eso, cuando una medición óptica no coincide con lo esperado, también merece la pena revisar físicamente el recorrido del cable.
Cómo evitar problemas de curvatura
No hace falta complicar la instalación. Algunas buenas prácticas son bastante sencillas:
- consultar el radio mínimo del cable antes de instalarlo;
- respetar el radio indicado durante el tendido;
- no forzar el cable para cerrar una caja;
- utilizar guías y accesorios adecuados;
- evitar curvas innecesarias;
- dejar las reservas con un diámetro suficiente;
- no aplastar el cable con bridas demasiado apretadas;
- revisar especialmente las entradas y salidas de cajas y armarios.
Y, sobre todo, no utilizar como referencia el radio de otro cable aunque visualmente sean muy parecidos.
Una red de fibra no tiene que estar rota para tener un problema
El radio de curvatura es uno de esos detalles de instalación que pueden pasar desapercibidos porque no dejan necesariamente una marca visible.
El cable puede parecer perfecto, la comunicación puede funcionar y, aun así, existir una pérdida óptica innecesaria.
Por eso, respetar el radio mínimo desde el primer momento no es solo una recomendación para evitar romper la fibra. Es una forma sencilla de mantener las prestaciones de la red y facilitar el mantenimiento futuro.
En fibra óptica, que el cable no se haya roto no significa necesariamente que esté bien instalado.




